lunes, 1 de junio de 2009

Cómprame, cómprame, cómprame!

El mayor reto que enfrentan las organizaciones hoy en día es un cambio en la forma en que se comunican con su mercado:

“Es la transición del paradigma de las ventas al paradigma de la confianza.”

La confianza es el factor decisivo en el momento de realizar una transacción o negocio. En lugar de enviar el mensaje tradicional: “Cómprame, cómprame, cómprame!”, las organizaciones deben enviar un mensaje que diga: “Confía en mí, confía en mí, confía en mí!”. Pero cómo se consigue establecer una relación de confianza con el mercado? La respuesta a esta pregunta la podemos resumir en una frase: Desarrollando una Consistencia Estratégica alrededor de la Promesa de Marca.

Pero qué son la Promesa de Marca y la Consistencia Estratégica?

La Promesa de Marca es lo que ésta promete al consumidor, o dicho de otro modo, lo que el consumidor espera recibir de ella, y está conformada por el conjunto de experiencias que el consumidor tiene al interactuar con ella. Cada experiencia es relacionada directamente con la marca, y es “encasillada” dentro de una percepción.

La Consistencia Estratégica es la habilidad de la marca para entregar esa promesa de forma consistente. Si el consumidor no recibe lo que la marca promete, experimenta una “inconsistencia”, o confusión, y esta experiencia es encasillada dentro de una percepción diferente a la esperada; el consumidor no entiende la marca, y por ende, no la consume. Para desarrollar una Consistencia Estratégica la marca debe seguir estas tres premisas: debe ser creíble, defendible y única.

Cuando la expectativa que tiene el consumidor es satisfecha constantemente por la marca, ésta comienza a ser creíble, y esa credibilidad genera confianza. Para llegar a ser defendible, la marca debe posicionarse primero como una marca creíble. Con el tiempo ese posicionamiento la fortalece, lo cual le permite defenderse ante cualquier “inconsistencia” sin percibir un daño considerable. Para ser única, la Promesa de Marca debe ser diferente, innovadora y creativa, y todo esto se debe comunicar con una imagen impactante y profesional.

Tener claro cuál es la Promesa de Marca y cómo desarrollar una Consistencia Estratégica alrededor de ella es un proceso complejo que requiere la asesoría de profesionales.